My beloved memories.
Those were the days!
Those were the days!
Showing posts with label Athleticus Matritensis. Show all posts
Showing posts with label Athleticus Matritensis. Show all posts
Sunday, 24 April 2011
Thursday, 14 April 2011
Atleti 2 - Barça 1. Temporada 2005-2006
Mi asiento en el Calderon me recuerda al de una montaña rusa. Cuando crees estar tocando el cielo, de repente, te ves cayendo en picado y sin respiración.
Monday, 21 February 2011
Año 2010. Un gran año como aficionado al fútbol.
Pero algún mes antes mi Atleti ganaba por un exiguo 1-0 al Liverpool en el Calderón. La vuelta se preveía de infarto, algo a lo que estamos más que acostumbrados en esa santa casa. Comenzamos perdiendo 2-0 y, en los últimos minutos de una angustiosa prórroga, Reyes le puso un balón de seda a Forlán para que éste rematara con el corazón; un remate en el que le acompañamos todos los atléticos del planeta. El Atleti estaba en la final; acababa de eliminar a los "reds" en el mítico Anfield.
La final, en Hamburgo. Gol de Forlán, 1-0, y en seguida, el empate de los londinenses del Fulham. De nuevo, en los últimos compases del partido, jugadón de Agüero y taconazo de Diego Forlán que se cuela junto al palo. Campeones de la Europa League en otra noche mágica.
Volvamos a Irlanda, donde vibramos con nuestra Selección. No olvidaré nunca el gol de Puyol en la semifinal contra Alemania. Un gol de cabeza de los defensas de toda la vida, llegando desde atrás y golpeándola con el alma. En la final, el mano a mano que salvó Iker, con el que nos quedamos sin respiración durante varios segundos y, poco después, el histórico derechazo de Iniesta que nos hacía campeones del mundo por primera vez en nuestra historia. Nuestro colegio de Irlanda se vino abajo con aquel balón en las redes holandesas.
Poco después, mi Atleti, otra vez mi Atleti, en la final de la Supercopa de Europa, como víctima contra el todopoderoso Inter de Milán. Esta vez salió el Atleti de las tardes mágicas y los italianos recibieron un baño de aquellas camisas rojiblancas que hacían correr el balón de forma endiablada. Reyes y Agüero tumbaron al gigante con dos golazos y, De Gea, detenía un penalti en el último minuto para, por fin, ganar algo sin demasiados sobresaltos. Al final, la locura, y el convencimiento de que un año como el 2010 será muy difícil de repetir.
![]() |
| El gol de Puyol en la semifinal. Un gol de defensa de los de antes. |
El gol de Iniesta en la final contra Holanda.
El gol de Forlán en la semifinal de Anfield.
El gol de Forlán en la final contra el Fulham.
El gol de Reyes en la final de la Supercopa de Europa ante el Inter. Luego vendría otro de Agüero.
Campeones de la Europa League y de la Supercopa de Europa 2010.
h2¿Dónde estabas cuando España se proclamó campeona del mundo?Pues, yo, en Irlanda. Amaneció el día cargado de trabajo pero con el aliciente de que España jugaba por la tarde la final del Mundial. No, no era broma; era de verdad.
Pero algún mes antes mi Atleti ganaba por un exiguo 1-0 al Liverpool en el Calderón. La vuelta se preveía de infarto, algo a lo que estamos más que acostumbrados en esa santa casa. Comenzamos perdiendo 2-0 y, en los últimos minutos de una angustiosa prórroga, Reyes le puso un balón de seda a Forlán para que éste rematara con el corazón; un remate en el que le acompañamos todos los atléticos del planeta. El Atleti estaba en la final; acababa de eliminar a los "reds" en el mítico Anfield.
La final, en Hamburgo. Gol de Forlán, 1-0, y en seguida, el empate de los londinenses del Fulham. De nuevo, en los últimos compases del partido, jugadón de Agüero y taconazo de Diego Forlán que se cuela junto al palo. Campeones de la Europa League en otra noche mágica.
Volvamos a Irlanda, donde vibramos con nuestra Selección. No olvidaré nunca el gol de Puyol en la semifinal contra Alemania. Un gol de cabeza de los defensas de toda la vida, llegando desde atrás y golpeándola con el alma. En la final, el mano a mano que salvó Iker, con el que nos quedamos sin respiración durante varios segundos y, poco después, el histórico derechazo de Iniesta que nos hacía campeones del mundo por primera vez en nuestra historia. Nuestro colegio de Irlanda se vino abajo con aquel balón en las redes holandesas.
Poco después, mi Atleti, otra vez mi Atleti, en la final de la Supercopa de Europa, como víctima contra el todopoderoso Inter de Milán. Esta vez salió el Atleti de las tardes mágicas y los italianos recibieron un baño de aquellas camisas rojiblancas que hacían correr el balón de forma endiablada. Reyes y Agüero tumbaron al gigante con dos golazos y, De Gea, detenía un penalti en el último minuto para, por fin, ganar algo sin demasiados sobresaltos. Al final, la locura, y el convencimiento de que un año como el 2010 será muy difícil de repetir.
Friday, 5 March 2010
Subscribe to:
Posts (Atom)







